Los fallos técnicos y de diseño de la tarjeta Multi siembran el caos en Madrid

Los fallos técnicos y de diseño de la tarjeta Multi siembran el caos en Madrid

La tarjeta de transporte público, que sustituye a los clásicos billetes magnéticos de papel, se hunde entre fallos técnicos y quejas de los usuarios

24.01.2018 – 05:00 H. - ACTUALIZADO: 24.01.2018 - 09:18H. el confidencial

Nació hace unos meses, tras más de 10 años de desarrollo, como el sistema que, supuestamente, modernizaría y revolucionaría el transporte público en Madrid igualándonos con otras capitales europeas. Sin embargo, de momento la tarjeta Multi se mueve más hacia el caos que hacia la solución. Solo 23 días después de que se diese por finalizado el uso de los billetes de papel en el metro de la capital, sus gestores han tenido que rescatarlo en la zona del aeropuerto debido al colapso generado por las colas de más de media hora a la entrada del suburbano. Y no es el único problema que los responsables de la herramienta tienen ante ellos. Las quejas y protestas se acumulan mientras este invento hace agua por todas las vertientes posibles, empezando por fallos técnicos y acabando por la pésima experiencia de usuario del 'software' en las máquinas expendedoras.

“Chapuza”, “timo”, “estafa”... Estos son algunos de los calificativos que los usuarios han dedicado al sistema en las redes sociales, y las críticas no dejan de crecer. Desde la Comunidad de Madrid aseguran a Teknautas que es algo puntual por la adaptación al servicio, pero su opinión choca con la de clientes y expertos que tienen claro que es un problema de planificación y desarrollo tecnológico que viene de bastante lejos. Concretamente, de 2003.

 

“Todos pensábamos que tras 10 años de desarrollo este cambio sería una gran mejora para los usuarios y nos hemos encontrado con una verdadera decepción, mal ejecutada y planificada”, comenta Fernando de Córdoba que, junto a sus compañeros del portal especializado ecomovilidad.net, lleva años siguiendo este tema. “Dicen que somos la envidia de Europa con la tarjeta ‘Multi’, pero en realidad nuestro sistema es peor que incluso el de la mayoría de ciudades españolas”, añade.

 

La decepción fue también la que llevó a Ángel Núñez, programador andaluz residente en Madrid, a crear una iniciativa en Change.org contra la actual tarjeta que en 2 meses lleva más de 7.000 firmas. “Yo estaba acostumbrado al funcionamiento de la tarjeta de transporte público que lleva años en Andalucía, y creía que aquí lo harían mejor, pero la de Madrid tiene muchas menos prestaciones”, comenta a Teknautas. “El sistema no tiene ningún sentido”.

 

Tanto Fernando como Ángel tienen claro que los fallos son múltiples y generalizados pero, ¿dónde están los mayores problemas técnicos? ¿Por dónde deberían empezar los arreglos?

"La interfaz es caótica"

Uno de los errores básicos del sistema y, como cuentan desde ecomovilidad, gran culpable de las colas en el caso del aeropuerto, es la dificultad para comprar y recargar la tarjeta en cuestión. “La interfaz es caótica y cualquiera que sepa de usabilidad puede ver que no está diseñada pensando en el usuario. Si no sabes bien cómo funciona el sistema puedes dar mil vueltas antes de encontrar lo que buscas”, argumenta Fernando.

La dificultad a la hora de comprar los billetes correctos estaría detrás de las largas colas en el aeropuerto que, a pesar de que desde Madrid nos aseguran que es algo puntual, llevan ocurriendo, al menos, desde noviembre. Y hay imágenes que lo demuestran (como la que te dejamos debajo).

 

¿La solución a este problema? Desde ecomovilidad hablan de la medida de emergencia puesta por Metro (ofrecer las tarjetas ya precargadas) como una buena solución de urgencia, pero hay que ir mucho más allá. “Si se pudiera comprar por internet y recogerla en el mismo aeropuerto o si dejaran pasar por los tornos solo con la tarjeta de crédito, como ya se hace en otras ciudades como Londres, se podría arreglar todo esto”.

 

Sin integración de sistemas (ni billetes)

Si el problema del ‘software’ de las máquinas autoventa es importante, el de la falta de integración de los sistemas informáticos de distintos medios de transporte (y sus billetes) no lo es menos. La actual tarjeta sin contacto solo permite que recargues a la vez un total de tres tipos de ‘tickets’ diferentes. Es decir, solo puedes tener, por ejemplo, viajes de Metro, autobús y Metro Norte. Si en ese momento necesitas un billete de Metro Sur tendrás que gastar alguno de los otros para hacerle hueco, o comprar otra tarjeta.

En este caso, desde ecomovilidad apuntan más a una decisión política que a un error técnico. “Llevan desde 2003 desarrollando este proyecto, si no han pensado en esto es porque no han querido”, comenta Fernando. Él apunta a la falta de unión con Cercanías (si quieres pasar de Metro a Cercanías tendrás que comprar un billete aparte) como ejemplo de esta política, lo que ha llevado a que los sistemas informáticos de los diferentes medios de transporte tampoco estén plenamente integrados entre sí.

 

“Han querido mantener el mismo sistema que teníamos con los billetes magnéticos cambiando el papel por la tarjeta, y claro, genera problemas incomprensibles como este”, comenta Ángel.

¿Solución? Ambos hablan de la tarjeta monedero como posible arreglo. “Ya se ha probado en muchas ciudades de todo el mundo y funciona bastante bien. El usuario la podría ir recargando dependiendo de lo que gasta en cada trayecto y no tendría que estar pensando en qué zona tarifaria está”, comenta Fernando. No haría falta ni salir del país para copiar algún modelo, pues este tipo de tecnología ya se usa en ciudades españolas como Zaragoza o Sevilla.

 

Digitalización inexistente

No se puede comprar por internet, y cuenta con una ‘app’ con numerosos fallos (tiene una valoración de 1,3 en el App Store de Apple). Es cierto que desde la Consejería de Transportes de Madrid explican que se está trabajando para conseguir mejorarla, pero de momento solo los usuarios que tengan un móvil con tecnología NFC pueden mirar el saldo que tienen en su Multi fuera de una estación de Metro. "Algo como comprar tu billete sin tener que hacer cola ante una máquina, o al menos saber el saldo que tienes, sería un avance genial", comenta Fernando.

Lo de la diferencia entre móviles con NFC, como demuestra el tuit que dejamos a continuación, es algo que muchos usuarios siguen sin entender. "Lo han querido hacer rápido y corriendo, y se ha visto que el sistema no estaba preparado", comenta Ángel.

¿La solución? Según comentan ambos expertos, pasaría por un cambio general en la aplicación y una apuesta por el aprovechamiento de internet como herramienta para agilizar todo este proceso.

Problemas con lectores de tarjetas

Por último, hay que mirar también hacia el 'hardware', pues tampoco es el fuerte de este nuevo sistema. Solo hace falta echar un ojo a las redes sociales para ver el número de quejas que hay por problemas con lectores y tornos tanto del metro como del autobús (aquí te dejamos algunos ejemplos). "Los tornos no están preparados para diferenciar los tipos de billetes que tienes en tu tarjeta, y eso es un problema bastante grave", comenta Ángel Núñez que pone este ejemplo como muestra de la poca planificación efectuada por la Consejería. "Si ademas de tener una limitación en el número de billetes que puedes llevar, el lector no reconoce bien el tipo de 'tickets' que tienes, imagina el desastre", argumenta.

Desde el gobierno de Madrid aseguran que todo esto es parte de la adaptación al nuevo entorno y que están trabajando para mejorar cada aspecto que afecta a los alrededor de 3 millones de viajeros que usan ya esta nueva tarjeta en la ciudad. Pero los usuarios, por ahora, no se lo terminan de creer. "Lo único ventajoso que deja este sistema en estos momentos son los descuentos para personas con discapacidad y familias numerosas. Era una oportunidad muy buena para crear un servicio puntero, y la han desaprovechado después de más de una década de trabajo", culmina Fernando de Córdoba.

 

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